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El Stress y el Deporte (II parte)

(Texto elaborado por la profesora de Tai-chi, Mónica Muñoz)

La actividad física es una de las prácticas de autoayuda que nos permiten mantener la salud y disminuir el stress. Ésta puede ser de tipo aeróbico ( marcha, trote, ciclismo, natación, tai-chi, yoga) o bien cualquier otro deporte.  Todas ellas contribuyen a mejorar la salud, proteger al sistema cardio-respiratorio y aliviar las tensiones de la vida diaria, principalmente en quienes viven en las grandes ciudades.
El ejercicio físico estimula la liberación de endorfinas y serotonina que actúan de manera benéfica sobre nuestro cuerpo.  Es sabido que el ejercicio mejora la función mental, la autonomía, la memoria y la rápidez.  Además, el deporte tiene una gran influencia en la prevención de enfermedades.

Otros de sus beneficios:
- Estimula la circulación dentro del músculo cardiaco favoreciendo la alimentación del corazón.
- Contribuye a la reducción de la presión arterial
- Aumenta la circulación de todos los músculos
- Mejora el funcionamiento venoso previniendo la aparición de várices
- Disminuye la formación de coágulos dentro de las arterias con lo que se previene la aparición de infartos, actúa sobre el endotelio, que es la capa de células que tapizan por dentro de las arterias segregando sustancias de funcionamiento, mejorando su actividad física, manteniéndolo sano y vigoroso. 
- Aumenta la sensación de bienestar y disminuye el stress mental. Se produce liberación de endorfinas su estructura química similar a la morfina, que favorecen el sentirse bien después del ejercicio.
- Disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y depresión, disminuye la sensación de fatiga. Le da más energía y capacidad de trabajo, aumenta la elasticidad muscular y articular. Incrementa la fuerza y resistencia de músculos.
- Previene la aparición de osteoporosis, previene el deterioro muscular producido por los años.  Facilita los movimientos de la vida diaria.
Si realizamos ejercicios por lo menos una vez por semana (en principio) veremos que nuestro cuerpo y nuestra mente estarán más atentos, tendrán más elementos para soportar el stress de nuestra vida moderna. Por ello si queremos evitar el stress y tener una calidad de vida mejor sólo tenemos que tomar la decisión y comenzar a hacer ejercicio… los beneficios vendrán por añadidura.

El Stress y el Deporte (I parte)

(Texto elaborado por la profesora de Tai-chi, Mónica Muñoz) 

Desde siempre, el hombre ha tenido que enfrentar dificultades.  Desde que es un niño hasta que se transforma en adulto, el medio en el que vive le presenta los más variados conflictos que van desde dificultades sociales, económicas hasta sentimentales, entre las más comunes.
El stress significa tensión, reacción del organismo ante cualquier exigencia.
El doctor Hans Selye, endocrinólogo nacido en Viena en 1907 fue quien comenzó a estudiarlo de manera científica.  En el transcurso de su vida escribió numerosos libros y cientos de artículos sobre el tema.

Las causas que provocan stress
Las razones que nos llevan a padecer de stress son muy variadas y están presentes a diario en nuestra vida.  El proceso de generación de stress se genera de la siguiente forma:
1.- Recibimos del medio externo una reacción de alarma
2.- Le sigue una fase de resistencia hacia el alarmógeno
3.- Etapa de agotamiento. Se produce la adaptación de la enfermedad

Las fuentes generadoras de stress más comunes y que debemos ser capaces de detectar son:
1.- Ambientales: cambios de tecnología, incertidumbre política y económica,
2.- Organizacionales: características del trabajo, roles de apoyo social, ambiente organizacional, tipo de liderazgo, periodo de vida de organización,
3.- Individuales: percepción, problemas familiares, problemas económicos, rasgos de personalidad.

Las fuentes pueden interactuar entre sí potenciando sus efectos.  Las tensiones se acumulan hasta que desencadenan repercusiones visibles en el sujeto.  Siempre debemos mantener un grado de tensión que nos permita reaccionar de manera eficiente ante situaciones inesperadas, pero sin llegar a una acumulación patológica.  Cuando ello sucede debemos tratar de hallar una válvula de escape a esas tensiones para llegar al equilibrio.
El cuerpo humano esta diseñado para permanecer es homeostasis, fase en la que los elementos del organismo se encuentran en equilibrio relativo.  Pero la vida nos enfrenta a situaciones peligrosas, profundo dolor, trabajo excesivo, angustia u otros estados que requieren máxima atención y alerta.