 Gilberto Marcelo Montealegre Ubillo, Operador Mina, Grupo 1 “Las cosas con voluntad y actitud se pueden lograr” Pampino de nacimiento y con el corazón entregado a su familia, este esforzado y estudioso trabajador nos cuenta parte de su vida y la satisfacción de haber sido uno de los mejores alumnos en el Programa Desarrollo de Carrera 2009. “Con este logro les estoy demostrando a todos que las cosas con voluntad y actitud se pueden lograr”.
La ceremonia de entrega de los certificados del Programa Desarrollo de Carrera 2009, fue un día que Marcelo difícilmente podrá olvidar, y es que el esfuerzo y empeño que puso en cada uno de los cursos habían rendido sus frutos, recompensa que no sólo se limitaba a la aprobación del programa, sino que también había sido elegido como el mejor alumno de su promoción. La oportunidad de desarrollo profesional y personal dentro de la Compañía y poder hacer carrera dentro de la organización fue una instancia que agradece Marcelo y que cuenta es una valoración al desempeño y esfuerzo que pone a diario en cada una de sus labores en la mina. Aunque dice que puso lo mejor de sí para aprobar todos los cursos nunca imaginó ser el mejor, “jamás pensé ser uno de los alumnos destacados del grupo, de hecho mi señora pensaba que yo sabía que había sido elegido. El reconocimiento me tomó gratamente por sorpresa porque, aunque he participado en muchas otras actividades, siempre anhelé ser la persona destacada, y que se haya cumplido me llenó de satisfacción y felicidad… Y como te digo, con este logro les estoy demostrando a todos que las cosas con voluntad y actitud se pueden lograr”. Parte importante de este logro se lo debe a su familia, que según cuenta es el pilar fundamental y de quien saca las fuerzas para seguir creciendo dentro de la Compañía. Asimismo, agradece la confianza de su jefatura manifestando orgullosamente que “se fijaron en la persona adecuada”. Una familia muy unida Unidos y con una complicidad a toda prueba el clan Montealegre - Cáceres, compuesto por Marcelo, Claudia y su hijo Marcelo, demuestran ser muy unidos. La historia de este matrimonio, según explica Claudia, fue el resultado de su picardía y el interés que sintió por Marcelo a los pocos minutos de verlo. Ambos se conocieron trabajando en la Zofri en el año 1990, mientras ella se desempeñaba como secretaria de gerencia de una importadora y Marcelo realizaba una especie de asesoramiento. “Me gustó inmediatamente. Él trabajaba con una amiga y yo le hice el cambalache a ella para estar cerca de él”, recuerda Claudia. Fruto de este mutuo interés nació una linda relación que duró cerca de dos años de pololeo y que se afianzó con la decisión de vivir en pareja “tomamos la decisión de vivir juntos y desde esa fecha hemos sido felices. Pretendemos casarnos y aunque yo estoy en proceso de anulación, apenas concluya tenemos toda la ilusión de hacerlo”, cuenta Marcelo. Pero lo que realmente unió más a esta linda pareja fue el nacimiento de su hijo Marcelo, quien actualmente cursa octavo año básico en el colegio Antamara de Iquique. Marcelo posee una gran estatura que se contrapone con la inocencia típica de su edad. Nos confiesa que le gusta mucho que su papá trabaje en Collahuasi y se siente orgulloso de sus logros. Aunque este muchacho no es de muchas palabras, se nota en sus ojos la admiración que siente por su papá. Sincero en su hablar, Marcelo (hijo) cuenta que no le va muy bien en el colegio pero lo que le apasiona es la gastronomía “cuando salga de cuarto medio me gustaría viajar a Inglaterra y estudiar en Londres para se Chef”. Marcelo espera que el haber sido reconocido como el mejor alumno sirva como ejemplo para su hijo, “la idea es que esto se vea reflejado en sus estudios, ya que muchas veces llegaba de los turnos y tenía que ponerme a estudiar hasta tarde. Quiero que él se de cuenta que el sacrificio trae gratas recompensas. De igual forma le he dicho que lo voy a apoyar cien por ciento en todo lo que se proponga, pero gran parte depende de su esfuerzo y compromiso que le coloque a los estudios”.
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